27.9.06

Mis lecturas del verano

Núria Reichart, profesora de inglés de mi centro y bibliotecaria en funciones, en un acto más de los numerosos que quiere llevar a cabo para incentivar a la lectura, nos ha lanzado la propuesta de hablar de nuestras lecturas veraniegas. Allá voy.

Empecé el verano sin querer arriesgar mucho, y me fui por la última de un clásico: Travesuras de la niña mala de M. Vargas Llosa. Me gustó, tengo que reconocerlo, pero no me dejó buen sabor de boca del todo. Las novelas anteriores de Vargas Llosa son tan alucinantes y perfectas, que ésta, según mi opinión, no está a la altura (espléndida El paraíso está en la otra esquina, sobre el pintor Gauguin, muy excitante y provocadora la novela erótica Los cuadernos de don Rigoberto, genial La fiesta del chivo).

Seguí el verano con algo light, y me leí Cuenta conmigo, de Jorge Bucay, segunda parte de Cuéntame un cuento. Éste último es una versión moderna del Conde Lucanor. Un joven médico, Demian, plantea problemas personales a su terapeuta, y éste le contesta poniendo como “eixemplo” un cuento, tomado de las más diversas tradiciones. La segunda parte Cuenta conmigo intenta ser más novelesca, aún manteniendo la estructura de planteamiento del problema – cuento – moraleja del cuento. También en este caso me gustó más el libro anterior.

Después empecé a leer A sangre fría, de Truman Capote. Me animó a ello el que se pusiera bastante de moda el autor a raíz de la película de Benet Miller sobre su vida. Además el verano del 2005 había sido el verano de los americanos para mí ( leí a Paul Auster, Patricia Highsmith, el propio Capote en Desayuno en Tifannys), y me había encantado su estilo. Dejé el libro en el momento en que se empieza a dar detalles sobre el asesinato de los niños. No sé si le pasará a otras madres, pero desde que nació mi hijo no soporto leer libros o ver películas en las que se maltrate o asesinen niños. Es superior a mí.

Los Pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán es una lectura obligatoria para selectividad de la materia de Literatura Española de modalidad. Así que acometí su lectura con poco entusiasmo, más bien por necesidad y ... me sorprendió gratamente. Ya he hablado sobre ella en otro post. Siendo un tema en apariencia poco atractivo para el lector moderno, mantiene nuestra atención de principio a fin. Espero que a mis alumnos les guste tanto como a mí.

Siguiendo con las lecturas obligatorias, estoy releyendo aún Cien años de soledad. No se puede decir nada sobre García Márquez que no sea un tópico, como tópico es que siempre es más maravillosa la relectura que la lectura. Pues en este caso se cumple el tópico al cien por cien.

Empecé entre medias La princesa india de Inma Chacón, hermana gemela de la desaparecida Dulce Chacón. El tema es atractivo, los amores de una indígena azteca casada con un conquistador extremeño, y su vida en el Nuevo Mundo primero, y en la España de la Inquisición después. Me gustó más la primera parte, donde recrea la autora la vida de los indígenas antes del descubrimiento, sobre todo de la “libertad” que gozan sus mujeres comparadas con las españolas de la época. No me acabó de llenar la segunda parte, la trama de las intrigas del racista comerciante de paños que los denuncia a la Inquisición.

Y tengo encima de la mesita de noche, esperándome, otra novela de tema parecido, según creo, Inés del alma mía, de Isabel Allende. La autora chilena nunca me ha defraudado.

Mª José Reina

1 comentari:

Núria Reichardt ha dit...

Ya me he leído elúltimo de Vargas Llosa, gracias a ti. Por eso me gusta este blog, para enciontrar lecturas que me gusten. El peruano no me ha defraudado; aunque otras suyas me han gustado más, técnicamente es casi perfecto.